Las películas, la televisión y los medios audiovisuales en general no se dirigen sólo a la vista. En su espectador -su «audio-espectador»- suscitan una actitud perspectiva específica: la audiovisión.
Sigue diciéndose «ver» una película o una emisión, ignorando la modificación introducida por la banda sonora. O bien se considera suficiente un esquema aditivo. Asistir a un espectáculo audiovisual vendría a ser en definitiva ver las imágenes más oir los sonidos, permaneciendo dócilmente cada percepción en su lugar.
En la combinación audiovisual, una percepción influye en la otra y la transforma: no se «ve» lo mismo cuando se oye; no se oye lo mismo cuando se «ve».
Chion, Michel (1993), La audiovisión, Barcelona, Paidós.